Wade Phillips y su enésima obra de arte

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Está más que demostrado que hay entrenadores que a pesar de ser enormes coordinadores, claudican cuando les llega la oportunidad de dirigir un equipo como principal responsable. Es evidente que Wade Phillips es uno de los nombres que se nos viene rápidamente a la cabeza cuando buscamos algún ejemplo de ello. Este veterano de mil batallas nunca ha triunfado como head coach, aunque bajo mi punto de vista sí que creo que ha hecho buenos trabajos, los cuales no ha podido redondear ya sea por falta de suerte o por la impaciencia que demuestran la mayoría de las franquicias. En  cualquier caso lo que está claro es que cuando su deber es centrarse única y exclusivamente en montar defensas ganadoras hay muy poquitas personas que sean tan buenas como él.

El recuerdo más próximo que tenemos todos es el de Denver Broncos, equipo que hace dos años ganó el anillo gracias a una defensa colosal (de hecho estoy convencido de que Elway se está tirando de los pelos por haberle dejado ir), pero son muchos más los modelos en los que podemos encontrar defensas que han brillado gracias a este coordinador. Ahora Phillips está tratando de salir victorioso de otro reto que aceptó varios meses atrás y que le propuso Sean McVay en cuanto fue nombrado head coach de Los Angeles Rams: ayudarle a armar un conjunto campeón.

Mientras McVay está dándole la vuelta como un calcetín a un ataque que en 2016 daba absoluta pena, Phillips está encargándose de construir una gran defensa, la cual ya contaba con piezas importantes en su roster pero no terminaba de arrancar. Nadie dijo que fuera a ser fácil y de hecho han tenido que pasar varias semanas para comenzar a vislumbrar lo que la defensa de Rams puede llegar a ser. El inicio de temporada no fue del todo halagüeño, sobretodo en el apartado contra la carrera (aún deben mejorar aquí), pero según ha ido avanzando la Regular Season el grupo ha ido tomando forma hasta llegar a lo que vimos este pasado domingo.

Los Rams se enfrentaban a unos New Orleans Saints que llegaban con ocho victorias al hilo bajo el brazo y con la vitola de ser uno de los grandes cocos de la Conferencia Nacional. Todo ello fundamentado sobretodo en un ataque que se había mostrado prácticamente intratable. Una gran línea ofensiva (para algunos la mejor de 2017), un monstruo de dos cabezas en el backfield gracias a Mark Ingram y Alvin Kamara y un Drew Brees que no necesita presentación. Pues bien, la defensa angelina, salvo en algún big play que encajó del incombustible Kamara, quien va lanzado a hacerse con el premio de mejor rookie ofensivo del año, dominó a este ataque con mano de hierro de principio a fin. Sin contemplaciones.

La gran incógnita respecto a la llegada de Phillips al conjunto del estado de California era como encajaría Aaron Donald en sus esquemas. Desde que el defensive tackle debutó con los Rams, estos habían jugado con una defensa base 4-3, pero con el aterrizaje del nuevo coordinador se ha pasado a jugar con un front seven basado en una alineación 3-4. Mucho se rumoreó sobre si Donald sería capaz de adaptarse a su nueva posición, algo que personalmente no terminaba de entender puesto que estamos hablando del mejor jugador defensivo de la actualidad. Donald no solo se ha adaptado a las mil maravillas, sino que está demostrando que puede jugar en cualquier spot de la línea defensiva. Cuando alguien domina de la forma que lo hace él da lo mismo desde que posición inicies la jugada, ya que simplemente no existe ningún jugador en la liga capacitado para detener a este miura.

La OL de Saints se vio superada desde el primer drive del encuentro, en el que encajaron dos sacks consecutivos y, en ningún momento dio la sensación de poder otorgarle a Drew Brees el tiempo suficiente para escanear el campo desde el pocket. Al final fueron tres el total de capturas pero el quarterback recibió varios golpes más, de forma que jamás pudo entrar en ese ritmo endiablado que tanto le gusta a él.

En la primera secuencia podemos ver como Donald llega fácilmente hasta Brees. Es un suicidio dejar frente a él en uno contra uno a cualquier liniero ofensivo. En la segunda acción es Robert Quinn quien gracias un fenomenal speed rush logra golpear a Brees, provocando un fumble que finalmente recupera Saints.

Son varias las maneras que tiene Wade Phillips para conseguir meter presión, hay veces que van solo cuatro al rush, otras son los cinco de delante (3DL + 2OLB) los que atacan el pocket e incluso no duda en recurrir al blitz en determinadas situaciones. Sea como sea las OLs rivales sufren un calvario para proteger a su quarterback y esta vez le tocó el turno a la de Saints. Esta circunstancia provocó que un equipo que llegaba con un alto porcentaje de terceros downs conseguidos (por encima del 40%), en este encuentro se quedara en un pobre 3 de 13.

Estos terceros downs fueron un martirio para New Orleans y cómo podemos ver en el siguiente video, ya no es solo que los Rams se impusieran en las trincheras provocando que Brees tuviera que lanzar incómodo, sino que la cobertura man to man que proponía Phillips en la secundaria resultó infranqueable. Enorme trabajo tanto de cornerbacks y safeties como de los linebackers que tenían que caer en cobertura. Marcaje físico y asfixiante impidiendo que los receptores pudieran desmarcarse. Fueron muy poquitas las veces en las que pudimos encontrar un WR abierto en el campo. En las dos secuencia de abajo veremos cómo Brees tiene que realizar el pase de manera apresurada hacía una ruta checkdown, próxima a la línea de scrimmage y por detrás de la marca del primer down, sin posibilidad alguna de superarla.

Esta gran labor de toda la defensa fue provocando que viéramos a un Drew Brees más errático que de costumbre. Se le hizo muy largo el partido y aunque terminó maquillando sus estadísticas cuando su equipo estaba jugando en contra del reloj, completó una de las actuaciones más humildes que se le recuerdan en mucho tiempo. Incluso nadie sabe aún como se libró de varias intercepciones que estaban cantadas. El poco acierto a la hora de atrapar el balón por parte de los defensores de Rams evitó que los Saints pudieran salir con una derrota bastante más abultada.

En el siguiente video podemos ver dos de las acciones donde los Rams casi interceptan a Brees. En la primera de ellas Alec Ogletree se encarga de defender a Michael Thomas. Decide centrarse en él y aunque no está pendiente del quarterback es capaz de detectar cuando Thomas está en disposición de recibir el ovoide y mete la mano a tiempo de manera que deflecta el pase, el cual está a punto de ser rebañado por un compañero. En la segunda secuencia podemos ver a Trumaine Johnson, a quien Phillips ha recuperado para la causa, haciendo una gran jugada. No retira su mirada de Brees en ningún instante y eso le permite adelantarse al lanzamiento. Incomprensiblemente deja caer el balón cuando ya lo tenía en sus manos.

En los esquemas de Wade Phillips la posición de inside linebacker (ILB) tiene una gran importancia. Hasta este año tanto Mark Barron y en mayor medida Ogletree habían rendido muy por debajo de sus posibilidades y de hecho era con ellos dos con quien más dudas tenía yo antes de arrancar la temporada, dudas que a día de hoy se han disipado como un azucarillo. Estos dos jugadores cada día van a más y Phillips está consiguiendo sacar lo mejor de cada uno de ellos.

Contra Saints también completaron una gran actuación y dejaron varios detalles de la calidad que atesoran. En el video de abajo podemos observar dos situaciones (una de pase y otra de carrera) en las que Ogletree y Barron reconocen la jugada e impiden que esta llegue a buen puerto. Lecturas muy rápidas que les permiten llegar al atacante a tiempo y realizar un placaje perfecto. En concreto la acción de Barron es de una importancia extrema ya que evita un touchdown que hubiera metido a Saints en el partido.

Wade Phillips ha conseguido que todo el mundo esté involucrado y den lo mejor de sí mismos. De hecho, alguna unidad como la secundaria está rindiendo por encima del talento que se le presupone. Todos están en sintonía, se están creyendo el cuento y a día de hoy solo pueden ir a más. Podemos ver en este último video como un jugador que a priori no está entre los mejores en de la liga en su posición (cornerback) completa una acción que casi vale un partido. Kayvon Webster reconoce la ruta flat de Thomas, evita el tráfico de jugadores que hay a su paso y llega al receptor para placarle de manera magistral, evitando cualquier posibilidad de alcanzar la endzone. Esta jugada pertenece al último cuarto, los Saints habían llegado hasta la redzone y un touchdown les dejaba a tiro de piedra de conseguir el empate. La acción de Webster obliga a que se tengan que conformar con el field goal.

Los Rams han estado hasta ahora en boca de todo el mundo gracias a su ataque y a lo que ha logrado McVay con Jared Goff, sin embargo estoy convencido que su defensa y Wade Phillips van a dar mucho que hablar de ahora en adelante. El contar con una simbiosis tan buena en ambas facetas del juego les hace ser un contendiente peligrosísimo de aquí hasta final de temporada y uno de los rivales a evitar en unos hipotéticos playoffs. Si ya sabíamos que los Rams son capaces de competir gracias a su ataque, ahora que también empiezan a contar con una enorme defensiva sus posibilidades aumentan como la espuma. Y como ya sabemos todos, son las defensas las que ganan campeonatos.

Por Stéfano Prieto

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